quarta-feira, 7 de setembro de 2011

Discriminación Religiosa, ¿qué es?

  La no aceptación de otras ideas distintas a las de una religión determinada. O sea, si estas en desacuerdo con las ideas de una religión (cualquiera) simplemente esa religión no te pela. Esto es discriminación religiosa, que como se muestra abajo, está cada vez más insertado en la comunidade española.  


España destaca en discriminación religiosa
Cuatro de cada diez musulmanes han sido discriminados en España en el último año, según la encuesta de la Agencia de Derechos Fundamentales de la Unión Europea sobre discriminación religiosa
   
La encuesta de la Agencia de Derechos Fundamentales de la Unión Europea ha publicado datos sobre situaciones de desigualdad provocadas por motivos religiosos dentro de los países de la Unión, y donde España destaca por encima de la media.
Según los datos, en el conjunto de Europa, uno de cada tres musulmanes has sido discriminados en el último año, lo que supone el 30 por ciento del total de las personas de esta religión que se reparten entre los países europeos. La cifra es aún superior en es caso de España, donde se han producido situaciones de discriminación en cuatro de cada diez personas de religión musulmana. De todas las personas entrevistadas, el 43 por ciento también afirmó haber sido parada por la Policía en el último año. 
La encuesta revela también datos relativos a la falta de conciencia de legislación contra la discriminación que se da en España, concluyendo que se desconoce la labor de organizaciones que trabajan para prestar apoyo en casos de discriminación religiosa. Un 63 por ciento de los encuestados opinan que aunque denunciarán estas situaciones, no cambiaría nada. 
La religiosidad musulmana se ve muy afectada en términos de discriminación. Las áreas en las que las situaciones discriminatorias se dan con mayor generalidad son las relativas al acceso al trabajo, los espacios de ocio y los servicios privados como bares o restaurantes. 
En Europa, la encuesta de la Agencia de Derechos Fundamentales de la Unión Europea destaca a Malta e Italia como los países con más casos de discriminación por motivos religiosos, mientras que los países que registran menos casos son Bulgaria y Austria. 
A la vista de los resultados, la Agencia de Derechos Fundamentales de la Unión Europea insta a los gobiernos a que mejoren la situación mediante el fomento de la denuncia y el registro de los delitos de discriminación y racismo, así como la aplicación en su totalidad de la legislación en materia de lucha contra la discriminación y la mejora de la información sobre sus derechos a las minorías vulnerables.
Según Morten Kjaerum, Director de la FRA: «La encuesta revela lo elevada que es en realidad la “cifra negra” de los delitos racistas y la discriminación en la UE. Las cifras oficiales sobre el racismo son sólo la punta del iceberg.

  Un ejemplo es la historia ocurrida en España, en que el presidente de la Sala Penal de la Audiencia Nacional Javier Gómez Bermúdez ha dado muestras de cómo cada vez más se predomina la discriminación religiosa. El juez expulsó del estrado de la sala de vistas a una abogada musulmana por llevar la cabeza cubierta con un pañuelo. Más tarde afirmó que estaba actuando de acuerdo con las normas y  ser el presidente tenía derecho, no sólo reafirmar el prejuicio religioso como un grave abuso de autoridad.



terça-feira, 6 de setembro de 2011

Ataque xenófoba y racista en metro

  Abajo se muestra un video donde  ocurre una clara demonstración de racismo. El hombre ataca la mujer sin razón, dejando claro el carácter xenófoba que perpetua en España. Una agresión a un Inmigrante Latino en España, específicamente un Colombiano en el Metro de Madrid.

"Negar que haya racismo en España es como negar el Holocausto."

  Uno de los prejuicios más comunes es el racismo. Abajo se muestra un pequeño artículo sobre el tema:

Racismo en España: del negacionismo

Es un país forjado en los mitos de la invasión islámica y de la reconquista, en la pureza de sangre y el confesionalismo obligatorio.



  Negar que haya racismo en España es como negar el Holocausto. Es consentir con él, no reconocer un mal absoluto, algo que permea todas y cada una de las capas de nuestra sociedad. Medir el racismo por el número de ataques físicos registrados a inmigrantes es como contar los granos de arena del desierto a partir de cuatro piedras encontradas.
España no es solo un país racista, es la quintaesencia del racismo, todo lo que significa ser racista concentrado en la conciencia colectiva. Un país forjado en los mitos de la invasión islámica y de la reconquista, en la pureza de sangre y el confesionalismo obligatorio, un país que todavía no ha logrado arrancarse las cadenas, que no asume gran parte de su historia como propia.
El racismo está en los libros de texto que adoctrinan a los jóvenes en la supremacía de la civilización occidental, en la selección interesada de noticias sobre el tercer mundo. El racismo está en los medios de comunicación, en las declaraciones de ministros que niegan la existencia del racismo. El racismo está en las voces que alertan sobre el peligro de la invasión islámica, en aquellos que hablan de controlar imames y mezquitas, en la utilización electoralista de la inmigración, en el trato que reciben los inmigrantes en centros de internamiento, en los malos tratos propiciados por las fuerzas del orden público a los inmigrantes, en la indiferencia general hacia las muertes en el estrecho, en los cierres de mezquitas por presiones de vecinos.
Sin embargo, para nuestro Ministro del Interior, "España no es xenófoba y no es racista. La sociedad española es madura, democrática y está perfectamente preparada para hacer frente a un brote de racismo y xenofobia."
Al Ministro poco le importan los sufrimientos de los inmigrantes, solo salvar el buen nombre de España. No le preocupa atajar un problema grave y evidente, sino decir que todo va bien, que España es limpia e inmaculada, como la santísima virgen María, sin pecado concebida. A nuestro Ministro del Interior no le preocupa que a los extranjeros se les trate a patadas, que trabajen en muchas ocasiones en condiciones de semi-esclavitud, que las encuestas muestren el creciente rechazo de los españoles hacia los inmigrantes magrebíes, que datos y estadísticas nieguen sus cándidas declaraciones. En vez de aprovechar el informe del Observatorio Europeo contra el racismo y la xenofobia para iniciar una campaña en contra del racismo, el Ministro lo ha aprovechado para mostrar su indiferencia ante el asunto.
En España, incluso los movimientos de extrema derecha niegan ser racistas. El problema estriba en que proclamarse racista está mal visto... pero no el racismo en si. Basta mirar algunos de los foros que se han planteado la cuestión sobre si son o no racistas los españoles. Las respuestas más habituales son del tipo: "no, pero..." No somos racistas, pero los inmigrantes son en su mayoría delincuentes, los negros apestan, los latinos son unos vagos maleantes...
En su libro sobre el racismo, Tahar Ben Jelloun hablaba de esto: "El racismo es un comportamiento bastante extendido, común a todas las sociedades, que desgraciadamente se ha vuelto banal en muchos países porque llega y nadie se da cuenta. Consiste en desconfiar de las personas que tienen características físicas y culturales diferentes de las nuestras, e incluso en menospreciarlas".
Tal y como dijo en cierta ocasión David Cárceles, portavoz de SOS Racismo: "Todos en el fondo tenemos un pequeño racista dentro que es muy difícil de percibir. La gente no se reconoce porque no forma parte de los valores democráticos, ni de los derechos humanos. Ni siquiera los grupos racistas o de extrema derecha se reconocen como tales."
Para dilucidar esta cuestión, sería mejor preguntar a los propios afectados, escuchar de sus bocas lo que significa ser inmigrante en España, las dificultades que encuentran en todos los ordenes solo por ser extranjero, las dificultades a la hora de encontrar piso o trabajo, la desconfianza generalizada, los insultos en la calle. ¿Cuántas mujeres musulmanas no han sido insultadas por llevar velo? ¿cuántas veces hemos tenido que escuchar la expresión "moro de mierda"? Pero esto no importa: no hay racismo en España y se acabó el problema.
La negación de la verdad no nos ayuda. Hay que atreverse a afrontar las evidencias, enfrentarse a la cruda realidad con campañas institucionales en contra de todas las formas de racismo, incluidas el antisemitismo y la islamofobia.

segunda-feira, 5 de setembro de 2011

Prejuicio: La homofobia


   La noción de sesgo se refiere a una actitud injusta y negativa de un grupo o una persona cree que es un miembro del grupo. El concepto de discriminación, mientras que literalmente significa 'tratar a alguien de manera diferente ", se puede definir como una conducta manifiesta, por lo general hecha por una persona con prejuicios, que se expresa a través de la adopción de normas con preferencia a los miembros del grupo y / o rechazo hacia los miembros de los grupos externos. 
  Un ejemplo de prejuicio son los ataques homofobicos que han ocurrido en España, como se muestra en el informe retirado abajo: 


Ataques de homofobia en España


  En España, la sociedad continúa encontrándose con su carácter cada vez más homofóbico, que tras la importante apertura que el gobierno ha demostrado con la aprobación de diferentes leyes, y con el increíble labor que han realizado la organizaciones activistas a lo largo de los años, parece aún no ser suficiente, no correspondiéndose con la homofobia que se vive en algunas zonas de aquél país.
  Precisamente el pasado domingo, en el día mundial de Lucha Contra la Homofobia, cuando en plena manifestación por la visibilidad y los derechos fde gays, lesbianas y trans, organizada por el colectivo Acrópoli, un grupode personas repudiaron el hecho con agresiones hacia los manifestantes. Fue a pocas cuadras de la “besada” pública, cuando un joven que participó de la misma fue intercepatdo por un grupo de personas que lo agredieron brutalmente.
  Tras expresar la frase “en un pueblo español no cabe gente como tú”, los agresores se dirijieron hacia el joven de 21 años, del cual se reserva la identidad, el cual indicó que “en un día de reivindicación como el del domingo no iba a tolerar ni una risita, ni un mal gesto; menos aún esos insultos. Así que me giré y les dije que me respetaran y dejaran de seguirme”, fue allí cuando los jóvenes se enfurecieron y lko agredieron verbalmente, con expresioens irrepetibles.
  La valentía del joven, que les solicitó que terminen con la agresión dado que llamaría a la fuerza pública, hizo que los homofóbicos agresores se retiraran del lugar. Minutos después y acompañado de un policía, el joven identificó a uno de los agresores. Ninguno fue detenido. Señales, en el Día Mundial de Lucha Contra la Homofobia, de que aún queda mucho por hacer.

Fuente: http://www.actualidadgay.com/sociedad/mas-ataques-de-homofobia-en-espana/